SECTOR ENERGÉTICO

La energía verde revoluciona el sector energético

A pesar de las reticencias de las grandes compañías y las trabas impuestas mediante la regulación, nuevos agentes han irrumpido en el mercado dispuestos a generalizar el uso de la energía verde.

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La energía verde revoluciona el sector energético

 

A pesar de las reticencias de las grandes compañías y las trabas impuestas mediante la regulación, nuevos agentes han irrumpido en el mercado dispuestos a generalizar el uso de la energía verde. ¿Qué cambios ha experimentado el sector en los últimos tiempos en materia de renovables? ¿Podemos esperar un futuro en que las energías limpias sean las predominantes a la hora de producir electricidad?

Desde el 2012, el sector de las energías renovables había entrado en un parón debido a la retirada de fondos públicos, y como consecuencia de determinadas iniciativas legales (como el famoso “impuesto al sol”, aprobado en 2015). Sin embargo, la presión internacional y los acuerdos alcanzados para el 2020 en la Cumbre de París, parecen haber propiciando un cambio de actitud. A raíz de las subastas de energías renovables que ha llevado a cabo el Gobierno en 2016-2017, y que puede suponer una inversión de 7.500 millones de euros, la energía verde vuelve a ganar terreno a otras fuentes contaminantes.

Pero más allá de la mayor o menor voluntad política, y de la disposición de las grandes compañías eléctricas, otros actores han entrado en el mercado y lo están cambiando, probablemente para siempre. Se trata de “las otras” compañías eléctricas.

La irrupción de nuevas comercializadoras en el mercado

A mediados de los 90 tuvo lugar una desregulación del sector energético. No se llevó a cabo de forma rápida, completa ni satisfactoria, pero los cambios han ido permitiendo que otras empresas entraran en escena en un mercado en el que unas pocas compañías acaparaban la producción, la distribución y la comercialización de electricidad.

Las condiciones impuestas por los principales agentes de la industria a las comercializadoras les impedía ofrecer tarifas más competitivas a los consumidores. Por esa razón, muchas comercializadoras comenzaron a ofrecer a los usuarios electricidad al mismo precio, pero con la promesa de una mejor atención al cliente.

Otras añadieron las garantías de proporcionar un 100% suministro eléctrico procedente de las energías renovables (aunque en la práctica, lo que significa es que el dinero que paga el consumidor va a parar en su totalidad a productores de energía verde). Esto supuso un verdadero estímulo para la energía verde.

Estas otras compañías, más pequeñas y dependientes de las infraestructuras de producción de las grandes, han supuesto sin embargo, una nueva forma de entender el sector energético, más transparente y comprometido con el medio ambiente.

Las cooperativas de producción de energía verde

Algunas de las nuevas compañías del sector eléctrico, la mayoría de ellas comercializadoras, han creado un nuevo modelo de negocio que está consiguiendo sortear las trabas administrativas, legales y corporativas al autoconsumo de energía. Se trata de las cooperativas de producción o autoconsumo.

Se trata de un modelo cooperativista que apareció a partir del 2010, en el que los consumidores son, al mismo tiempo, productores de energía mediante fuentes renovables.

Lejos de tratarse de algo minoritario, las cooperativas de producción de energía verde están experimentando un rápido crecimiento en los últimos años, alcanzando en algunos casos los 30.000 socios.

Como en toda cooperativa, los consumidores deben hacer una aportación de capital inicial, que suele rondar los 100 euros, y que pueden recuperar si en algún momento deciden abandonar su condición de asociados.

Por lo general, las cooperativas de consumo garantizan que el mismo precio de mercado que tiene la energía producida a partir de fuentes fósiles. Y aunque el consumidor contribuya también como productor de energía verde, no puede obtener beneficios directos; las cooperativas son asociaciones sin ánimo de lucro, y los beneficios acumulados se vuelven a invertir.

Sin embargo, gracias al estatus legal de esta forma de asociación, la transparencia es mucho mayor, y los socios pueden tomar parte en las decisiones importantes de la cooperativa, algo que contrasta con la opacidad generalizada del sector.

¿En qué contribuyen las cooperativas de consumo o de producción de energía verde a transformar el sector eléctrico?

Gracias a las nuevas compañías eléctricas, y especialmente a las cooperativas de producción de energía verde, están teniendo lugar algunos cambios importantes:

  • El autoconsumo se está abriendo paso por fin, a pesar de las trabas.
  • Los canales de distribución se acortan, reduciéndose la distancia entre la producción y el consumo de energía.
  • Los consumidores tienen un mayor poder para forzar la adopción de las renovables por parte de las compañías, al disponer de alternativas basadas en la energía verde.
  • La mayor transparencia de los nuevos agentes permite que penetre un rayo de luz en un sector extremadamente opaco.

En definitiva, la energía verde va consolidándose poco a poco, en lo que parece un proceso sin vuelta atrás.

Por ahora, según Red Eléctrica de España, la energía verde ha supuesto la mayor fuente de electricidad en 2017, con una producción del 33,7%, lo que supone una excelente noticia.