TRUCOS Y CONSEJOS

Tipos de bombillas: ¿cuáles me ayudarán a ahorrar luz?

¿Cuáles son los tipos de bombillas que más me permitirán ahorrar?. Bombillas incandescentes, halógenas, de bajo consumo o LED. ¡Descubre sus diferencias!

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Aunque durante los últimos años el precio de la luz ha seguido una tendencia claramente alcista, todavía hay algunas cosas que podemos hacer para ahorrar luz. Y una de ellas es la elección de las bombillas. ¿Cuáles son los tipos de bombillas que hay en el mercado y cuál de todos ellos te permitirá ahorrar más en luz?

Hasta fechas recientes, las bombillas eran muy poco eficientes, consumían mucha electricidad y tenían una vida útil muy corta. Por suerte, ahora empleamos bombillas que nos dan más luz con un coste energético inferior, algo que también contribuye a reducir la contaminación fruto de la producción de electricidad.

Pero todavía hay gente que no lo tiene muy claro. “¿De bajo consumo?” “¿LED?” “¿Halógenas…?” “¿Cuáles son mejor?” “¿Con qué tipo de bombilla puedo ahorrar más luz?”

Hoy hablaremos de los distintos tipos de bombillas que hay, de su consumo, su eficiencia, su duración y su potencial para el ahorro de consumidores como tú.

Los diferentes tipos de bombillas

Quizá pienses que la luz no supone uno de los mayores gastos energéticos de tu hogar. Que comparada con la calefacción, el frigorífico o la vitro, es insignificante. ¡Error! La luz supone de media un 20% del consumo energético en los hogares. Un porcentaje que se puede reducir en un 15% según la OCU, si cambiamos nuestros hábitos de consumo.

Por esa razón, para ahorrar luz es muy útil conocer los distintos tipos de bombillas y el consumo que cada uno de ellos genera.

#1. Bombillas incandescentes

Las de toda la vida. Aunque siguen vendiéndose los stocks en algunos establecimientos, las bombillas incandescentes fueron prohibidas en el año 2012 en toda la Unión Europea. ¿La razón? Su alto consumo energético, que las convertía en un producto nocivo para el medio ambiente.

Algunas personas todavía las prefieren, por la luz cálida que ofrecen, y son mucho más económicas que las otras alternativas que hay en el mercado. Pero también tenían una duración muy escasa, de alrededor de 1.000 horas.

#2. Bombillas de bajo consumo

Las Lámparas Fluorescentes Compactas (LFC) irrumpieron en el mercado con un nombre más comercial, como “bombillas de bajo consumo”. Y su éxito fue tal que llegó a estar presente en el 86% de los hogares españoles antes de ser desbancada por las bombillas LED.

Su funcionamiento es similar al de los tubos fluorescentes. De hecho, aunque algunas imitan la estética de las antiguas bombillas incandescentes, la mayoría incorporan un pequeño tubo con diferentes formas, que constituye la superficie de la lámpara.

Son mucho más eficientes que las bombillas incandescentes, y producen la misma luz con un 80% menos de consumo. En duración también superan a las bombillas clásicas, su vida útil es hasta 15 veces superior (15.000 horas).

Pero si tantas ventajas ofrecen las bombillas de bajo consumo, ¿por qué están perdiendo terreno frente a las LED? Debido a sus inconvenientes.

Las de bajo consumo son bombillas con un Índice de Rendimiento Cromático (CRI) bastante mejorable. Esto significa que la luz no refleja fielmente los colores, o altera la percepción cromática. Además, tardan en alcanzar su punto de luminosidad máxima.

#3. Bombillas halógenas

Las bombillas incandescentes ya contaban con una alternativa más económica antes de la llegada de las de bajo consumo: las bombillas halógenas. Su consumo energético es alrededor de un 40% menor que el de las incandescentes.

Además, las halógenas tienen una ventaja: su pequeño tamaño permite integrarlas estéticamente en la decoración del hogar con un resultado muy discreto.

Sin embargo, su duración, aunque superior a las incandescentes, no es su principal ventaja (duran alrededor de 2.000 horas). Además, generan una cantidad considerable de calor.

En la actualidad también hay halógenas LED, con las que se pueden ir sustituyendo poco a poco.

#4. Bombillas LED

Las grandes ahorradoras de energía. Las bombillas LED. Su nombre representa las siglas de Light Emitting Diode (LED). Estas bombillas generan luz a partir de unos diodos que liberan fotones al recibir la corriente eléctrica. Las hay en tonalidades frías y cálidas.

En el caso de las LED, puedes ahorrar un 80% de electricidad respecto a las bombillas incandescentes, y la duración es de, atención, ¡50.000 horas!

Pero no todo son “luces” cuando hablamos de las bombillas LED, también tienen sus sombras. Y es que su precio en el mercado es mayor respecto a todas las bombillas anteriores. Por esa razón, no todos los consumidores se deciden a cambiar todas sus bombillas por LED, aunque el coste a la larga se amortiza.

¿Qué otras cosas además del tipo de bombillas debo tener en cuenta para ahorrar en iluminación?

Hay otras consideraciones importantes a la hora de iluminar un hogar, como los metros cuadrados de cada uno de los espacios, el ángulo de apertura (que puede influir en el número de bombillas que necesites), etc.

Uno de los factores más importantes, y más directamente relacionados con el ahorro es la potencia de las bombillas. Cuantos más vatios tenga la bombilla, más energía consumirá.

Debes tener presente que, con una bombilla LED de 10 W, conseguirás la misma luminosidad que con una incandescente de 60 W.

¿Tengo que cambiar todas las bombillas LED para ahorrar electricidad?

Cambiar las bombillas incandescentes o halógenas por LED es muy recomendable. Pero no siempre será necesario.

Las bombillas de bajo consumo también pueden ser una buena opción en algunos casos. En las zonas de paso de la casa puedes conservar, por ejemplo, tus bombillas halógenas.

La bombilla ideal también depende del espacio que quieres iluminar y el uso al que lo destines.

Pero si realmente quieres ahorrar luz, pagar menos cuando llega tu recibo eléctrico y contribuir a reducir las emisiones de CO2, elegir las bombillas adecuadas es solo una de las posibilidades a tu alcance.

Otra cosa que puedes hacer para ahorrar en tu factura de la luz es revisar la potencia eléctrica que tienes contratada o elegir una tarifa más económica cambiando tu contrato de luz.

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