¿Quién realiza la revisión de la instalación general de gas?
La revisión de la instalación de gas la puede puede hacer o bien una empresa autorizada de instalación de gas o bien una distribuidora. La compañía distribuidora que te corresponde depende el lugar en el que se encuentra tu punto de suministro.
Este proceso se lleva a cabo cada cuatro años en País Vasco y cada cinco en el resto de España. Y es muy importante de cara a asegurar el correcto funcionamiento de la instalación.
La distribuidora de gas tiene la responsabilidad de avisar al consumidor de que tiene que llevar a cabo una inspección al menos con tres meses de antelación. En ese momento, el consumidor podrá decidir si quiere que sea la distribuidora o una empresa independiente quien realice la inspección.
¿Qué ocurre si no se lleva a cabo la revisión de la instalación general de gas?
La revisión de la instalación o inspección de gas es obligatoria una vez pasado el tiempo que te señalábamos arriba. La distribuidora propondrá una cita al usuario para la visita del técnico, quien será en encargado de revisar que todo funciona correctamente.
En caso de que el consumidor obstaculice voluntariamente la visita del técnico, la distribuidora podrá notificarlo a las autoridades. Pudiendo tomar medidas como la suspensión del gas natural en el punto de suministro hasta que la situación se resuelva.
¿Qué sucede cuando el resultado de la inspección no es favorable?
El técnico, en su visita al local o domicilio donde se encuentra el punto de suministro, determina si la inspección es o no favorable. A partir de las diferentes incidencias encontradas, y que pueden dividirse en:
- Graves: Aquellas que no suponen un peligro para la comunidad ni para el propietario o arrendatario de la vivienda. Pero impiden el uso correcto de la instalación.
- Leves: Aquellas que no interfieren en el correcto funcionamiento de la instalación
- Muy Graves: Las que suponen un peligro para los habitantes de la vivienda en la que se encuentra el punto de suministro, para la comunidad de vecinos y el medio ambiente.
Cuando se trata de incidencias leves, el responsable del punto de suministro cuenta con 15 días para corregirlas y pedir una nueva inspección.
En el caso de las graves y muy graves, el revisor precintará la instalación y ésta solo podrá volver a utilizarse una vez subsanadas las incidencias.